Cómo funciona un cover-up
La tinta nueva no borra la vieja: la esconde. En un cover-up, las partes más oscuras y densas del diseño nuevo quedan encima de las líneas viejas, y las zonas claras y la piel libre quedan alrededor, para que la vista solo lea el tatuaje nuevo.
Por eso un cover-up suele ser más grande y más oscuro que el tatuaje anterior, y el tatuador planea cada zona oscura sobre lo que ya está en la piel.





















